Aprende todo sobre la historia de Don Nicanor Ochoa

¿Conoces la verdadera historia de Don Nicanor Ochoa? Si no es así, entonces sigue muy de cerca la lectura de este post, hasta descubrir cuáles son los datos más destacados de este brujo venezolano que se ha caracterizado por sus grandes poderes. Recordado por muchos, olvidado por pocos, pero su nombre no pasa por alto.

historia de Don Nicanor Ochoa

Historia de Don Nicanor Ochoa

Un 19 de febrero de 1868 una mujer llamada María Antonieta Francisca da a luz a su pequeño hijo José Nicanor de las Mercedes Ochoa Pinto Morillo en el Estado Miranda. El padre de Don Nicanor se llamó Abdón Ochoa, casado con su madre María Antonieta decidieron tomar residencia en Miranda para allí criar juntos a su pequeño hijo.

La historia de Don Nicanor Ochoa cuenta que este personaje proviene de una familia bastante humilde, pero con mucha experiencia en los trabajos de campo. Don Nicanor no fue una excepción de esta regla, al tener grandes conocimientos acerca del cultivo y la agricultura.

Al crecer, el brujo mantuvo contacto con muchas mujeres, hasta adjudicarse el estigma de ser un hombre mujeriego con el que concibió algunos hijos. Por problemas de faldas no tuvo más remedio que mudarse de Miranda hasta Yaracuy, para ubicarse en la población de Nirgua, en el cual transcurrió muchos años de su vida como un habitante más.

Don Nicanor una vez estando en Nirgua no se olvidó de sus raíces, el amor por la tierra y su pasión por las mujeres. Se dio la tarea de integrar a dos mujeres importantes en su vida: Ofelia Ojeda y María Eustaquia Jiménez; la primera mencionada fue su esposa y la segunda, su querida.

Con Ofelia concibió otros hijos, pero el más destacado o parecido a él resultó Aristóbulo Ochoa. Sin embargo, son otras características las que resaltan en este joven, como su forma religiosa por vestirse de color blanco en la mayoría de las ocasiones. Hasta el día de su muerte fue conocido como el gran brujo y no dejó de vestirse de este color hasta su lecho de muerte. Con Eustaquia también tuvo un hijo de brillantes cualidades, llamado Simón Ángel Jiménez.

Rasgos personales

Según la historia de Don Nicanor Ochoa, este hombre siempre fue elegante en su forma de vestir y estilo de cortejar a las mujeres que se acercaban a él. Se valió de los caramelos y de unos pañuelos blancos para ofrecerlos como obsequio a las damas. Tenía una manera peculiar de sacarse los pañuelos de la boca para sorprender al público femenino y demás presentes.

Ese truco de los pañuelos y hacer aparecer de la nada una serie de serpientes a su alrededor dejó estupefactos a muchos. Todas estas serpientes conmocionaron a las personas, hasta el punto de sentirse aterrados por los extraños dones dados a conocer en la historia de Don Nicanor Ochoa.

Cuando algunos de los osados intentaron matar a las serpientes, Don Nicanor las hacía desaparecer, para más extrañeza de los presentes. Cuentan muchas anécdotas que este brujo tenía un garrote con poderes mágicos que al darle este artefacto en manos de otra persona, se tiraría en el piso a dar muchas vueltas, como si se tratara de un caso de exorcismo. Estas extrañas, pero asombrosas cualidades de Don Nicanor hicieron de él un brujo reconocido por los habitantes de Nirgua y pronto en todo el país.

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Por las calles siempre pasaba Nicanor en carreta junto a su burra, a la cual menciona con mucho cariño en la mayoría de los casos. Se vio en algunas ocasiones que se estacionaba en los bares para comprar cigarros y posteriormente, para degustar el café amargo, tal y como le gustaba a este caballero. Simón Jiménez también hacía encargos de cigarros Capitolio para él, al tratarse de su marca favorita.

En cuanto a dulces favoritos, la historia de Don Nicanor Ochoa expone que fue fiel amante de los caramelos de coco. Un dato bastante curioso para este caballero lleno de vicios es que no tomó por el chimó ni el tabaco como parte de ellos, a pesar que el cigarro si fue un gusto que jamás dejó de darse. La corte yerbatera se caracterizaba por consumir chimó en muchas oportunidades, pero Nicanor prefirió huir de ello.

Vida adulta

Ya en una etapa adulta, Don Nicanor ocupó parte de su tiempo a los rezos, cánticos y al oficio de curandero, con lo cual ganó fama entre los habitantes de Nirgua. Para ir más allá, este importante personaje famoso venezolano fungió como partero, para traer al mundo a nuevas criaturas, siendo un gran referente en los nacimientos de esa población. Muchas mujeres agradecieron este detalle por traer al mundo a sus bebés, hasta alegar que los mismos nacieron bajo una sana protección por parte de Nicanor.

Tampoco llegó a descuidar las labores del campo para preferir sus oficios de brujo. Gracias a estos dos trabajos pudo vivir de manera decorosa, pero con más recursos que en su niñez, al ser sus padres muy humildes y de poco poder adquisitivo. Al ser un brujo, no podía dar diagnósticos a la ligera, porque se basó en las aguas para determinar qué enfermedades tenían las personas para tener su propia certeza.historia de Don Nicanor Ochoa

Así como determinaba enfermedades con las aguas, también refirió diagnósticos con pequeñas muestras de orina para indicar los padecimientos de las personas. No obstante, Don Nicanor nunca dejó de preguntar a los pacientes si asistieron a una cita previa con el médico de confianza con su respectivo dictamen.

Destacó por sanar las picaduras de las serpientes, porque conocía muy de cerca cómo se reflejaban los síntomas o el tipo de mordedura en la piel. Para curar este mal, Don Nicanor Ochoa solicitó de la persona un pañuelo de color blanco. Él mismo indicó que sus pacientes tenían que colocar el pañuelo sobre la herida en la noche anterior, para que al día siguiente se encargara de utilizar sus famosos brebajes y rezos como acto complementario.

Como todo un buen brujo, Don Nicanor no desaprovechó la oportunidad de aprender sobre las hierbas, hasta volverse un experto en la materia. Todos los pobladores que en algún momento fueron pacientes de Nicanor se mostraron agradecidos por todas sus obras, en parte por los pañuelos blancos, pócimas y oraciones realizadas para una efectiva curación.

Las pocas veces que se observó sin su carreta y entrañable burra, Don Nicanor prefería caminar por las calles de Nirgua en compañía de un morral en el cual guardaba todas sus hierbas. De la misma manera, contenía “sus grandes secretos” almacenados en ese bolso, de los cuales nadie tenía conocimiento, por ser algo muy personal. En algunas escenas, los pobladores indicaron que al caminar de Don Nicanor dejaba impregnado el olor de su perfume llamado Jean Marie Farina.

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Las mujeres no fueron el único amor por el que se inclinó Don Nicanor, porque también mantuvo mucho fervor a las peleas de gallos. Todos los domingos no dejó de asistir a una ceremonia de pelea junto a sus gallos Cari Cari y Mantequilla, quienes dieron bastantes dividendos al gran brujo con sus victorias. Don Nico al momento de llegar a la gallera imponía su presencia y la de sus mejores gallos, por lo que era realmente difícil perder con sus mejores armas de combate.

Cada domingo al asistir a sus rutinarias peleas de gallos, lo hacía con uno de sus mejores amigos que pertenecía a la corte de los chamarreros. Apolinar Campos, que así responde por nombre el mejor compañero de Don Nico, sin duda que también tiene bastante que aportar por su historia extraordinaria. La única diferencia respecto a Apolinar es que éste tuvo la fama de brujo mucho antes que Don Nicanor, que con el tiempo fue perfeccionando la práctica con ritos y oraciones.

En sus reiteradas sesiones espirituales llegó a nombrar con reiteración a Francisco Ceballos, conocido como otro de sus mejores amigos. La historia de Don Nicanor Ochoa retrata que este hombre no se caracterizó por tener muchas amistades ni en Miranda, ni tampoco en Nirgua; la verdad fue bastante selectivo. Se reconoce en Nico un gran hacendado, por lo que sacó adelante solo su propia finca con sus grandes cultivos.

Se preocupó en garantizar el alimento para sus animales y algunos trabajadores que tenía contratado. Asimismo, regaló una porción de su cosecha al pueblo para abastecer los principales anaqueles de Yaracuy. Tenía una predilección por dos de sus mascotas encontradas en la hacienda: su loro Guacomolo y su perro Anomio. Estos nombres son tomados como peculiares, porque en la época ninguna persona designaba nombres de ese estilo a sus mascotas; un hecho que llama la atención.

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La videncia, al igual que el resto de sus cualidades, condujeron a Don Nicanor Ochoa a ser uno de los brujos más queridos de Yaracuy y de Venezuela entera. Sus pañuelos blancos representaron esa herramienta con las cuales se apoyaba en los rezos sanatorios. Aprendió a curar el mal de ojo con la asistencia de una de sus cuñadas quien le enseñó. Después de muchos años es que se reconoce como el curandero de Nirgua, con fama más que garantizada por sus milagros.

Más tarde de ser reconocido como el curandero del pueblo, se designó como Patrimonio Cultural de Nirgua. Este hecho ocurrió cuando se efectuó el primer censo de Patrimonios Culturales en todo el país. Esta grandiosa luz que iluminó los grandes corazones nirguenses y la de muchos venezolanos se apagó un 17 de mayo de 1957.

Muerte

Sobre su muerte hay muchas especulaciones pendientes por indagar. En primera instancia, se considera que mantuvo una fuerte discusión con su hijo Simón en la gallera. Uno de esos domingos un gallo de Nico fue retirado junto a una fuerte cantidad de dinero. Ese mismo día Don Nicanor juró que más nunca llevaría un gallo a las peleas, como tampoco pisaría el local que brindó inmensas alegrías como buenos dividendos producto de estas peleas.

Por este acalorado enfrentamiento al día siguiente amaneció muy enfermo, con fuertes malestares que ni él mismo logró comprender. Sin embargo, si bien es uno de los motivos más resonados en la historia de Don Nicanor Ochoa, tampoco es una fuente fideligna para creer.

Historia de Don Nicanor Ochoa

La segunda hipótesis también tiene un fuerte valor dentro de la historia de Don Nicanor Ochoa. Se presume que este hombre murió a causa de un enfrentamiento espiritual que sostuvo con su hermano del alma, Don Apolinar Campos. Al parecer, el pleito inicia cuando Don Nico se involucra con la mujer de Apolinar, para provocar la furia de éste. Los pobladores indican que cuando dos personas son tan parecidas en su sentido más espiritual, en el fondo son como el agua y el aceite.

Con la muerte de este brujo poderoso, algunos de sus secretos se dieron a conocer, hasta causar una gran conmoción en aquellos que ignoraron por completo sus dones. Sus más profundos admiradores continuaron su legado de implementar los pañuelos blancos para curar las picaduras de serpientes, como además de hacer brebajes para el mal de ojo y resto de enfermedades.

A pesar que tuvo mucho éxito con las mujeres, siempre mantuvo a Ofelia Ojeda en su corazón, hasta ser la acreedora de la mención de “esposa legal” hasta ser respetada por todo el pueblo como la mujer de Don Nico. Fuera de Nirgua se conoció bajo el nombre de María Eufemia. Con el resto de sus amantes, 6 para ser exactos, contrajo varias hijas de nombre María Antonia, María Eustaquia, Sara María, entre otras más. Aunque poco se ha hablado sobre sus hermanos, se considera que Jesuita y Nicomedes Ochoa fueron dos de ellos.

Se dice que el brujo Rafael Ochoa fue otro de sus hermanos, pero a éste le fueron despojadas todas y cada una de sus virtudes espirituales. Otro personaje reconocido como brujo fue Juan Pancho Ochoa, padre de Abdón y abuelo de Don Nicanor. Cuenta la historia que Juan Pancho en una de sus sesiones espirituales quiso enviar un mensaje a su nieto para prevenirlo de su padre, que estaba dispuesto a hacerle daño, porque rompía los mecates en la hamaca en la que dormía.

Los habitantes de Nirgua indican que uno de sus refranes favoritos es el de ave de mar por tierra, urraca seguirá siendo. Los restos de Don Nicanor se encuentran en el Cementerio Principal de Nirgua en medio de sus dos mujeres predilectas: Ofelia y María Eustaquia. Cada una de ellas descansan  a escasos metros en el mausoleo de Don Nico, al que todas las personas en general tienen acceso, para llevar flores, pañuelos blancos y resto de ofrendas para rendir tributo en su nombre o agradecer los favores concedidos.

El cuidador de su mausoleo relata una increíble anécdota sobre esta capilla donde se encuentra Don Nicanor Ochoa. En ella se halla un niño, quien es hijo de Aristóbulo Ochoa, hijo de Don Nico. Esta criatura fallece quemada y esta muerte fue vaticinada por el brujo, aunque su hijo no creyó en ninguna de sus palabras. En una de sus sesiones espirituales Don Nicanor avisa a Aristóbulo que tuviera cuidado con su criatura porque estaba a punto de morir, pero no hizo caso de sus palabras y se terminó cumpliendo.

Las advocaciones marianas también forman parte de la historia de Don Nicanor Ochoa, al sentirse plenamente identificado con la Virgen del Carmen. Dicha virgen curiosamente es la patrona de todos los pobladores de Nirgua, cuyo pueblo transformó totalmente parte de sus creencias y ayudó a aumentar su propia fe. Para cada uno de sus encuentros espirituales, el brujo nunca dejó de mencionar su nombre, sea para encomendar un alma en pena a su pleno descanso o para beneficio propio.

Como Don Nicanor en todo momento quiso liberar las almas en pena que se encontraban encerradas en el purgatorio, todos los presentes tenían que responder al Ave María purísima con la frase de sin pecado original concebida.

Por todas las obras a muchas personas, por cada uno de los favores cumplidos y la sanación de enfermedades en muchas personas, Don Nicanor Ochoa es reconocido por ser el brujo entre todos los brujos. Mata y cura las 24 horas. Es el chamarrero entre todos los chamarreros. Mata todas las curiosidades, pero al mismo tiempo cura todos los padecimientos de las personas, desde el más simple hasta el más complejo. Es la máxima luz que iluminó a la corte yerbatera por muchos años, junto a Toribio Montañéz y Francisco Duarte.

No cabe duda que en este momento en algún lugar de Venezuela se encuentra un creyente de Don Nico que está pidiendo una oración en su nombre. Muchas veces cuando se invoca el espíritu de este brujo nunca desampara al orador quien le reza para pedirle un favor o suplicar por la salud de un tercero. Don Nicanor siempre tendrá esa respuesta que hace falta para caminar por el sendero correcto y dar solución a cada uno de los problemas que se presenten.

Tantas anécdotas contadas conducen a un mismo lugar y a una huella inquebrantable que deja en el corazón de sus simpatizantes. En los momentos más agudos, todos los individuos que creen en él se refieren como ese “padre” o “padrino espiritual” al cual le piden consejos. Otros se refieren a él como el viejito de Nirgua o el brujo mayor de todos los brujos.

Datos curiosos

  • Don Nicanor Ochoa muere a los 89 de años de edad un 17 de mayo de 1957.
  • En Nirgua es reconocido por ser el brujo que curaba las picaduras de serpiente y por matar las 24 horas. Erróneamente, muchos confunden este dicho con que brujo que mata en 24 horas, pero no es así.
  • Se caracterizó por ser un hombre íntegro y elegante, hecho que le trajo mucha suerte con las mujeres hasta tener 7 esposas con la que contrajo una gran cantidad de hijos.
  • Una de sus peripecias es aparecer a una serpiente para que todos los pobladores de Nirgua se dedicaran a matarla. También la hace desaparecer, pero mientras permanece en escena, Don Nico actuaba como si nada.
  • A veces, el brujo se tumbaba al suelo facilitando su garrote a las personas para que lo golpearan. Como sus movimientos son similares al de las serpientes, se dificultaba a la persona propinarle un golpe certero. Don Nicanor se reía al mismo tiempo que se revolcaba en el piso esperando un golpe.
  • No fue amante del tabaco, pero si de cigarros como Capitolio y Continental.
  • No tomaba café dulce, sino en su estado más amargo. A pesar de eso, disfrutaba de los caramelos de coco y con posibilidad de regalarlos a sus mujeres.
  • Nombró constantemente a la Virgen del Carmen en sus sesiones espirituales.
  • Mantuvo el deseo hasta el final que alguien compusiera una canción en su honor.
  • Muere un lunes por causa de un infarto.

  • Sobre su muerte existen varias versiones, pero Simón Ochoa asegura que el día anterior su padre tuvo una fuerte discusión en la gallera. Bajo su poder tenía un gallo llamado Mantequilla, que aniquilaba a sus adversarios en menos de 5 minutos.
  • Como Mantequilla fue muy poderoso, el apostador que quiso competir con Don Nicanor desiste de la idea. Este acontecimiento llenó de furia al brujo, alegando que más nunca volvería a pisar ese lugar.
  • Según la historia de Don Nicanor Ochoa, es la luz y el tercer miembro más importante que hizo vida en la corte yerbatera.
  • Fue el mejor amigo de Apolinar Campos, quien fallece un 23 de enero de 1963. Sus restos mortales reposan al lado de su esposa Doña Blanca Campos.
  • Su esposa más querida fue Ofelia Ojeda, aunque en otras regiones se conocía como María Eufemia.
  • Todas sus mujeres vivían por separado, pero a cada una de ellas siempre les atendió, como a todos sus hijos fuera del matrimonio.
  • En las fiestas solía sacar los pañuelos blancos de su boca para impresionar a las mujeres presentes.

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